El proceso de aprendizaje a través de los espacios escolares

Renovación educativa

Actualmente, los métodos educativos pasan por una profunda renovación, tratando de adaptarse a los constantes cambios que experimenta la sociedad. A pesar de esta voluntad de renovación, los cambios y transformaciones suelen enfocarse al contenido educativo, dejando a un lado otros aspectos importantes, como son los espacios donde se llevan a cabo los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Y es que, ¿pueden los espacios escolares contribuir activamente a la tarea del aprendizaje? A partir de la secuenciación de diferentes espacios, puede conseguirse un aprendizaje más continuo que no quede confinado en las aulas.

Diferentes espacios de aprendizaje

El aula (aprendizaje alumno-profesor).

Puede ser considerada como la unidad espacial básica de aprendizaje, pero no por ello la única. Según su distribución espacial, podemos favorecer diferentes procesos de aprendizaje que impliquen tanto tareas de aprendizaje individual como de trabajo colaborativo, siempre apoyadas en la figura del profesor.

Espacios de circulación (aprendizaje alumno-alumno).

Tales como pasillos, vestíbulos e incluso, escaleras, estos espacios suelen ser ignorados como espacios potenciales de aprendizaje, por lo que se limitan a cumplir su función, ser un lugar de paso. El aumento de las dimensiones y la modificación de la geometría de los mismos podría dar lugar a espacios de estancia temporal y de encuentro entre alumnos, que permitiese otro tipo de aprendizaje más informal, pero también necesario: el intercambio de información entre iguales.

Espacios exteriores (autoaprendizaje).

Por último, en esta jerarquía de espacios encontramos los espacios al aire libre. Estos no se refieren solo al patio del recreo, también a espacios al exterior vinculados al aula o a otros espacios comunes de la escuela. Estos suponen un contacto con el entorno de la forma más directa posible, fomentando otras formas de aprendizaje que no son posibles dentro del aula convencional.

Más allá de los límites del aula

Por tanto, una correcta distribución y dimensionado del espacio escolar puede favorecer la aparición de nuevos métodos y formas de aprendizaje a través de la secuenciación y jerarquización de los espacios, consiguiendo enlazar diferentes procesos de aprendizaje y expandiendo el mismo más allá de los límites del aula.

Lucía Serrano

Docente en Verso Centro de Estudios

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